viernes, 18 de mayo de 2007

Parábola de las quejas


LA HISTORIA que les remito hoy, además de ser muy sencilla de entender. Nos invita a actuar en nuestra vida y a no dejamos vencer por el miedo. Pues muchas veces tenemos grandes ideas o proyectos, pero al no sentirnos seguros con nosotros mismos o al pensar "que todo tiene que marchara la perfección", simplemente nos debamos paralizar por el miedo y en vez de actuar para evolucionar y aprender. nos quedamos .astáticos y por ende atascamos nuestro desarrollo.

"Un hombre recibió una noche la visita de un ángel, quien le comunicó que le esperaba un futuro fabuloso; se le daría la oportunidad de hacerse rico, de lograr una posición importante y respetada dentro de la comunidad y de casarse con una mujer hermosa. Ese hombre se pasó la vida esperando que los milagros prometidos llegasen, pero nunca lo hicieron, así que al final murió solo y pobre. Cuando llegó a las puertas del cielo lo recibe aquel ángel que le había visitado tiempo atrás y pregunto.

- "Me prometiste riqueza, una buena posición social y una bella esposa. Me he pasado la vida esperando en vano".

Yo no te hice esa promesa, replicó el ángel. Te prometí la oportunidad de riqueza, una buena posición social y una esposa hermosa. El hombre estaba realmente intrigado. "No en tiendo lo que quieres decir". Confesó.

- ¿Recuerdas que una vez tuviste la idea de montar un negocio pero el miedo al fracaso te detuvo y nunca lo pusiste en práctica?

El hombre asintió con un gesto.

- "Al no decidirte unos años más tarde, se le dio la idea a otro hombre que no permitió que el miedo al fracaso le impidiera ponerlo en práctica. También, recordarás.... prosiguió el ángel, aquella ocasión en que un terremoto asoló la ciudad, derrumbó muchos edificios y miles de personas quedaron atrapadas en ellos. En aquella ocasión tuviste oportunidad de ayudar a encontrar y rescatar a los supervivientes- pero no quisiste dejar tu hogar sólo por miedo a que los muchos saqueadores que había de robasen tus pertenencias, así que ignoraste la petición de ayuda y te quedaste en casa.”

El hombre asintió con vergüenza-"Esa fue la gran oportunidad de salvarle la vida a cientos de personas, con lo que hubieras ganado respeto de todos ellos" continuo el ángel.

- "Por último, ¿recuerdas aquella hermosa mujer pelirroja que te había atraído tanto?... la creías incomparable a cualquier otra y nunca conociste a nadie igual. Sin embargo, pensaste que tal mujer no se casaría con alguien como tú y para evitar el rechazo, nunca llegaste a proponérselo".

El hombre volvió a asentir, pero ahora las lágrimas rodaban por sus mejillas. A todos se nos ofrecen oportunidades, pero muy a menudo, como el hombre de la historia, las dejamos pasar por nuestros temores e inseguridades-

Con cariño.
Tomado de un articulo de Revista

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